No, no estoy muerto, ni en coma, ni he tenido ningun accidente de tráfico. De hecho nada ha ido mal en estas últimas semanas. Un poco más de trabajo, algunos detalles que he tenido que reorganizar en mi vida, pero nada grave.
Estoy bien.
Ese es el resumen para los que me han contactado por télefono, Twitter, Facebook, email, y en persona a preguntarme dónde diablos andaba que no escribía ni una línea. La verdad para todos ellos es que no hay manera de inventarme ninguna buena justificación. Hay de todo un poco: quizás un día que no pude, al otro que no quise, otro que me arrepentí de alguna que otra decisión... no lo sé realmente.
Por lo pronto tengo algunas ideas, pero eso ya lo dije antes. Quiero hacer algunas cosas, que si mal no recuerdo también lo comenté. Todo lo que hace falta es tiempo... y ese aparece.
So, stay tunned!